Creo que esta es la pregunta más recurrente que me encuentro tanto cuando doy clase como cuando presento estrategias de influencer marketing a mis clientes. ¿Por qué unos chavales, o no tan chavales, haciendo contenido en redes sociales tienen tanto impacto?
Fijaos que hablo del influencer, no del influencer marketing, porque a pesar de que hay muchos profesionales del sector de digital que llevamos años luchando para que el influencer marketing sea una disciplina integrada con el resto de medios dentro de la estrategia del cliente. Nos está costando, y mucho, precisamente porque no se entiende y porque molesta, molesta que unos chavales ganen miles de euros por no hacer nada; porque si, todavía la percepción es que ganan dinero por no hacer nada, y por eso me he decidido a comenzar con esta aventura, porque llevo ya años luchando para que se entienda que el influencer marketing funciona, es una disciplina de marketing como otra cualquiera, y es una profesión.
Pero volviendo a la pregunta de ¿Por qué los influencers influyen?

La respuesta, aunque pueda llegar a desesperar es real, y no es otra que porque pueden, porque tienen el poder de llegar a miles de personas, porque con sus contenidos, sus bailes, sus vidas, tienen en vilo a millones de adolescentes y a los no tan adolescentes. Se han convertido en canales de comunicación en si mismos. Y esto, no os voy a engañar, escuece, y escuece mucho. Los profesionales del marketing, aunque cada vez menos, se desesperan pensando que esos chavales se llevan grandes cantidades de dinero por no hacer nada más que subir un reel a Instagram, pero como os he dicho antes, es un trabajo, es una profesión y hay que tener en cuenta que una vez que entras en este mundo tu vida está expuesta 24/7, y eso no es fácil.
Pero de nuevo, volviendo a la pregunta de ¿Por qué los influencers influyen? puedo deciros que fundamentalmente es algo psicológico, hay un concepto en psicología llamado «Efecto Halo» mediante el cual en el momento en el que una persona a la que admiramos, en la que confiamos o en la que nos inspiramos, nos habla bien de un producto o servicio, en ese preciso instante, nuestra mente le asocia atributos positivos, entrando a formar parte de aquellas cosas que queremos o deseamos, o de aquellas ideas que compartimos y en las que confiamos.
Y por otro lado entran en juego nuestras queridas neuronas espejo, aquellas que nos hacen imitar todo lo que oímos y vemos, y estas neuronas espejos, simplificando muchísimo, son las que hacen que esos influencers que vemos en las pantallas, a los que seguimos, con los que convivimos y nos divertimos, se conviertan en nuestros amigos. Y quienes mejor que nuestros propios amigos para aconsejarnos qué comprar, qué consumir y qué ver ¿Verdad?